RECOMENDACIONES SOBRE LA CONSERVACION Y CADUCIDAD DE LAS FORMULAS MAGISTRALES

Esta información procede la publicación Formulación Magistral de Medicamentos

 

Con el fin de conseguir una adecuada conservación de las fórmulas magistrales se deben seguir las siguientes recomendaciones:

1- UTILIZAR CONSERVANTE SIEMPRE QUE SEA NECESARIO.

Las fórmulas magistrales son preparaciones extemporáneas, que a menudo van a utilizarse durante períodos de tiempo muy cortos, por lo que la necesidad de añadir conservantes no es tan frecuente como en la fabricación industrial.

Además del tiempo de utilización debe tenerse en cuenta la forma farmacéutica. El contenido de agua influye notablemente en el crecimiento microbiano. Así, las formas anhidras se conservan mejor que las que contienen agua. También es importante tener en cuenta que algunas fórmulas anhidras tienen tendencia a hidratarse ( polvos higroscópicos ).

En la tabla siguiente se recogen alguna sustancias cuya presencia en la fórmula puede hacer innecesaria la utilización de conservantes o permitir una disminución de las cantidades a añadir.

Aceites esenciales Acetona
Acético ácido Alcanfor
Antibióticos de amplio espectro Azelaico ácido
Azufre Benceno
Bencílico alcohol Bencilo benzoato
Benzoilo peróxido Benzoico ácido
Brea y derivados Clorhexidina
Clorocresol Cloroformo
Crisarobina Dehidroacético ácido
Dithranol Etanol ( > 50 % )
Eter Etilo lactato
Eucaliptol Fenol
Fluorouracilo Formol
Glutaraldehido Ictiol
Isopropílico alcohol Ketoconazol
Lindano Mentol
Mercuriales Metronidazol
Piritionas Podofilino
Propiónico ácido Propilenglicol ( > 30 % )

Es evidente que la capacidad antimicrobiana de estas sustancias depende de la concentración a la que estén presentes en la fórmula.

2- NO PREPARAR CANTIDADES MAYORES DE LAS NECESARIAS.

Inconvenientes de no seguir este consejo:

  • Puede estimular al paciente a consumir una dosis mayor o a prolongar el tratamiento más de lo necesario.
  • Supone un encarecimiento del costo de la fórmula.
  • Da lugar a un incremento en la cantidad de residuos de medicamentos, que constituyen un peligro para el medio ambiente.
  • Desde el punto de vista de conservación de la fórmula, además de prolongar innecesariamente el tiempo que permanece el medicamento en poder del paciente, incrementa la superficie de contacto de la preparación con el medio externo.

De cara a evitar estos problemas, se puede calcular aproximadamente la cantidad de fórmula que necesita el paciente. Este cálculo puede hacerse considerando que un gramo de crema, una vez extendida sobre la piel, cubre una superficie de aproximadamente 100 cm2 ( los geles algo menos y las pomadas algo más ). También puede ser útil la tabla siguiente:

 Area tratada Una aplicación 2 veces al día 1 semana 3 veces al día 2 semanas 2 veces al día 1 mes 3 veces al día 6 semanas
Manos cara
cuero cab.
Genitales

2 g

30 g

90 g

120 g

270 g

Un brazo
pecho
espalda

3 g
a
4 g

45 g
a
60 g

135 g
a
180 g

180 g
a
240 g

400 g
a
540 g

Una pierna

4 g
a
6 g

60 g
a
90 g

180 g
a
270 g

240 g
a
360 g

540 g
a
810 g

Todo el cuerpo

30 g
a
60 g

450 g
a
900 g

1350 g
a
2700 g

1800 g
a
3600 g

4000 g
a
8100 g

3- UTILIZAR LOS ENVASES ADECUADOS A CADA TIPO DE FÓRMULA Y PRINCIPIO ACTIVO.

Todos los envases que se utilicen para la formulación magistral deben poseer cierres herméticos y estar perfectamente limpios antes de proceder al llenado de los mismos.

Para las preparaciones semisólidas es más conveniente utilizar tubos de plástico o de metal recubierto, puesto que en ellos el contacto del preparado con el aire es menor que en los tarros.

Es muy importante tener en cuenta que existen muchos principios activos fotosensibles que precisan envases opacos o de color topacio. Otras sustancias son incompatibles con los plásticos, por lo que es necesario envasarlas en vidrio.

4- DAR AL PACIENTE LAS INSTRUCCIONES NECESARIAS PARA QUE EL ALMACENAJE Y LA UTILIZACIÓN SE HAGAN DE UN MODO CORRECTO.

  • Guarde las fórmulas al abrigo de la luz y en un lugar fresco y seco. Nunca en el cuarto de baño.
  • Cuando sea necesario consérvelas en el frigorífico, pero no lo utilice sistemáticamente para almacenar cualquier fórmula.
  • Cuando vaya a utilizarlas mantenga los envases abiertos el menor tiempo posible y asegúrese de que quedan bien cerrados.
  • Lávese bien las manos antes y después de la utilización del preparado.
  • Si observa algún cambio en el aspecto de la fórmula consulte con su farmacéutico antes de continuar utilizándola.
  • Finalmente recuerde que los medicamentos nunca deben dejarse al alcance de los niños.