|
Esta información procede de la publicación
Formulación Magistral en Atención Primaria
1.- INTRODUCCION
Las fórmulas magistrales son el grupo de medicamentos sobre los que existe
una menor regulación. La escasa intervención de las autoridades
sanitarias en este campo supone una gran libertad para la
prescripción y elaboración de las mismas. De hecho hasta
febrero de 1997 la única limitación que establecía la normativa
era que "Las fórmulas magistrales serán preparadas
con sustancias de acción e indicación reconocidas legalmente
en España..."( Ley 25/1990, de 20 de diciembre, del
Medicamento. Capítulo III Art. 35 ).
La "Orden de 14 de febrero de 1997 por la que se establecen
determinados requisitos en la prescripción y dispensación
de fórmulas magistrales y preparados oficinales para tratamientos
peculiares" puede considerarse la primera normativa
reguladora de estos medicamentos. Sin embargo, en esta orden
sólo se prohibe el uso de órganos o glándulas de origen
animal y la asociación en una misma fórmula de anorexígenos,
psicótropos, hormonas, laxantes y diuréticos ( excepcionalmente
se podrán asociar dos de estas sustancias acompañando la
prescripción de un informe haciendo constar la necesidad,
eficacia y seguridad de esta asociación en el tratamiento
peculiar que se implanta ).
Esta situación, en principio favorable, implica que toda
la responsabilidad sobre la prescripción y el uso racionales
de estos medicamentos queda depositada en los profesionales
sanitarios implicados en su utilización.
Por todo lo anterior, a la hora de prescribir y dispensar
fórmulas magistrales es especialmente importante ajustarse
a unos criterios que garanticen la calidad de las mismas.
Con este fin, proponemos la adopción de las siguientes pautas
de actuación encaminadas a optimizar la prescripción y dispensación
de estos medicamentos. No debemos olvidar que el uso racional
de los medicamentos es responsabilidad de todos los profesionales
sanitarios ( Ley del Medicamento Capítulo IV Art 91).
2.- UTILIZARLAS UNICAMENTE PARA CUBRIR VACIOS TERAPEUTICOS
O ADAPTAR LOS MEDICAMENTOS A LOS PACIENTES.
Es evidente que la producción industrial de las especialidades farmacéuticas
permite obtener los medicamentos con una mejor relación
costo/beneficio que la formulación magistral. Son muy raros
los casos en los que ocurre lo contrario si la elaboración
de las fórmulas se hace cumpliendo las exigencias que garantizan
su calidad.
Salvo que mediante una variación del excipiente se pretenda
una adaptación del medicamento a la situación clínica del
paciente, no debe hoy en día considerarse justificada la
prescripción de una fórmula magistral cuya composición en
principios activos y forma farmacéutica sea igual que la
de una especialidad ya comercializada. Este hecho es por
ejemplo asumido por el Sistema Nacional de Salud a la hora
de establecer las prestaciones farmacéuticas.
3.- NO PRESCRIBIR P.A. RETIRADOS O POCO RECOMENDABLES
Tal como decíamos en la introducción de este capítulo, la escasa regulación
de las fórmulas magistrales implica que toda la responsabilidad
sobre la prescripción y uso racionales de las mismas queda
depositada en los profesionales sanitarios implicados en
su utilización.
No es admisible que esta ausencia de regulación sirva para
que la formulación magistral se convierta en el refugio
de los medicamentos que por su ineficacia o falta de seguridad
han sido retirados del mercado.
Así por ejemplo, en las distintas fases del PROSEREME (Programa
Selectivo de Revisión de Medicamentos ) se han ido retirando
por estos motivos numerosas especialidades farmacéuticas.
Aunque desde el punto de vista legal puedan existir dudas
sobre la obligatoriedad de aplicación de estas medidas a
la formulación magistral, es evidente que no hay justificación,
desde el punto de vista del uso racional de los medicamentos,
para no aplicarlas a la formulación magistral.
Sin embargo, en los casos en que la retirada se ha producido
porque se considera injustificada la asociación a dosis
fijas o utilizada durante largos periodos de tiempo, parece
razonable cuestionarse su aplicación a un medicamento individualizado
como la fórmula magistral. No obstante, en el caso hipotético
de que se considere necesario realizar una de estas asociaciones
para el tratamiento de un determinado paciente, será especialmente
importante instruir al este sobre la duración del tratamiento.
| MEDICAMENTOS RETIRADOS EN LAS DISTINTAS FASES
DEL PROSEREME |
| FARMACO O COMBINACION DE
FARMACOS |
FASE |
MOTIVOS |
| Anfetaminas en asociación
con indicación de anorexígenos |
1 |
Riesgo de dependencia y
abuso. Efecto autolimitativo. Implicación en casos de
psicósis tóxica e hipertensión pulmonar |
| Antibioticos +
antitérmicos |
3 |
Nunca deben administrarse
conjuntamente de forma continuada |
| Antibióticos +
analgésicos |
3 |
Nunca deben administrarse
conjuntamente de forma continuada |
| Antibióticos + tónicos
cardiacos |
3 |
Los tónicos cardiacos
requieren ajustes de dosis muy estrictos |
| Antibióticos + Antihistamínicos
|
3 |
Pueden hacer pasar
inadvertida una reacción alérgica y posibilitar una
reacción más grave por posterior aplicación del
antibiótico |
| Antibióticos + Inmunoglobulinas
|
3 |
Su utilización conjunta
no aporta ningún beneficio |
| Antiinfecciosos +
corticoides por vías sistémicas |
3 |
Rara vez coinciden las
pautas de administración. Además puede retrasarse el
diagnóstico de infecciones graves y también ampliarse o
generalizarse el proceso infeccioso debido a la
inmunosupresión |
| Arsenicales inorgánicos |
1 |
Toxicidad (
nefrotoxicidad, hepatotoxicidad, alteraciones
hematológicas y de médula ósea,...) |
| Bekanamicina iny |
4 |
Toxicidad |
| Cefaloridina |
4 |
Toxicidad |
| Clioquinol |
1 |
Toxicidad ( neuropatía
mielo-óptica subaguda ) |
| Dihidroestreptomicina
parenteral |
1 |
Ototoxicidad |
| Estricnina |
1 |
Toxicidad alteraciones
hematológicas |
| Fenilbutazona en
combinación |
1 |
Toxicidad alteraciones
hematológicas |
| Oxifenbutazona en
combinación |
1 |
Toxicidad |
| Oxifensatina |
3 |
Importante riesgo
hepatitis |
| Paromomicina iny |
4 |
Toxicidad |
| Penicilina tópica y
rectal |
3 |
Alto riesgo de
sensibilizaciones |
| Psicofármacos asociados a
otros fármacos en terapia de los aparatos digestivo y
respiratorio |
3 |
Los hipnosedantes no se
deben asociar con medicamentos activos sobre el aparato
respiratorio porque poseen efectos contrapuestos |
| Psicofármacos asociados
entre sí de justificación discutible |
3 |
No se recomienda
asociarlos a dosis fijas. Los
antidepresivos presentan una amplia variabilidad
farmacocinética por lo que no deben incluirse en
combinaciones a dosis fijas.
|
| Trimetoprim sulfametoxazol
vía rectal |
4 |
Absorción errática |
Es evidente que existen muchos otros medicamentos o combinaciones que no se
consideran justificadas y sobre las que no han intervenido,
al menos por el momento, las autoridades sanitarias. En
la siguiente tabla se recogen algunos de estos casos:
| Principios activos que presentan un cociente
beneficio/riesgo desfavorable |
| Acido bórico en
dermatitis del pañal |
Alta absorción. Riesgo
toxicidad renal |
| Agua de laurel cerezo por
vías sistémicas |
Toxicidad ( contiene
heterósidos cianogenéticos) |
| Antihistamínicos vía
tópica |
Alta incidencia de
sensibilizaciones |
| Bálsamo de Perú |
Alta incidencia de
sensibilizaciones |
| Benceno* |
Carcinogénesis |
| Cinabrio |
Toxicidad |
| Cloruros mercurioso y
mercúrico |
Toxicidad |
| Etilenglicol
monometileter* |
Toxicidad |
| Pangámico ácido |
No se ha demostrado
ninguna utilidad terapéutica y existe riesgo de
toxicidad |
| Paraaminobenzoico y
derivados vía tópica |
Alta incidencia de
sensibilizaciones |
| Phytolaca decandra
L. |
vía tópica irritante.
Vía sistémica tóxica ( necrosis intestinales ) .
Posible carcinogénesis |
| Procaina vía tópica |
Alta incidencia de
sensibilizaciones |
| Prometazina vía tópica |
Alta incidencia de
sensibilizaciones |
| Sulfamidas vía tópica (
excepto sulfadiazina argéntica ) |
Alta incidencia de
sensibilizaciones |
* Aunque son excipientes, dado que aparecen incluso en algún formulario relativamente
reciente hemos considerado importante incluirlas en esta
lista.
4.- PROCURAR NO ASOCIAR MAS DE DOS P.A. SALVO EN AQUELLOS
CASOS EN LOS QUE ESA ASOCIACION ESTE CLARAMENTE INDICADA
Ya hemos comentado que la prescripción y dispensación de fórmulas magistrales
debe ajustarse a los criterios de uso racional de medicamentos.
Según estos criterios son pocas las ocasiones en que es
necesario asociar más de dos principios activos. Así por
ejemplo, aunque en determinadas fases de una micosis con
una sobreinfección bacteriana puede ser necesaria la utilización
de un corticoide por su acción antiinflamatoria, esta asociación
no es necesaria ( y puede ser incluso contraproducente )
durante todo el curso de la afección. Es por tanto evidente
que en la mayoría de las ocasiones es más conveniente prescribir
estos principios activos por separado, recomendando el uso
simultáneo de dos preparados diferentes durante un corto
espacio de tiempo.
Por otra parte, la asociación de distintos p.a. aumenta
los riesgos de incompatibilidades físico-químicas y puede
afectar negativamente a aspectos de tanta trascendencia
para el efecto farmacológico como la solubilidad.
5.- NO PRESCRIBIR MAS CANTIDAD DE LA NECESARIA
La prescripción de cantidades superiores a las necesarias no sólo no presenta
ninguna ventaja, sino que conlleva varios inconvenientes:
- Puede estimular al paciente a consumir una dosis mayor
o a prolongar innecesariamente el tratamiento, con el
consiguiente aumento del riesgo de efectos secundarios
y toxicidad.
- Supone un encarecimiento de la fórmula.
- Desde el punto de vista de conservación del preparado,
prolonga innecesariamente el tiempo que permanece el medicamento
en poder del paciente.
- Si una vez finalizado el tratamiento el paciente dispone
de una gran cantidad de medicamento sobrante, puede verse
estimulado a guardarlo y utilizarlo incorrectamente en
otra ocasión.
- Da lugar a un incremento en la cantidad de residuos
de medicamentos, que pueden constituir un peligro para
el medio ambiente.
De cara a evitar estos problemas, se puede calcular aproximadamente
la cantidad de fórmula que necesita el paciente. Este cálculo
puede hacerse considerando que un mililitro de fórmula,
una vez extendida sobre la piel, cubre una superficie de
aproximadamente 100 cm2. También puede ser útil
la tabla siguiente:
| Area tratada |
Una aplicación |
2 veces al día 1 semana |
3 veces al día 2 semanas |
2 veces al día 1 mes |
3 veces al día 6 semanas |
Manos cara
cuero cab.
Genitales |
2 g
|
30 g
|
90 g
|
120 g
|
270 g
|
Un brazo
pecho
espalda |
3 g
a
4 g
|
45 g
a
60 g
|
135 g
a
180 g
|
180 g
a
240 g
|
400 g
a
540 g
|
| Una pierna |
4 g
a
6 g
|
60 g
a
90 g
|
180 g
a
270 g
|
240 g
a
360 g
|
540 g
a
810 g
|
Todo el
cuerpo |
30 g
a
60 g
|
450 g
a
900 g
|
1350 g
a
2700 g
|
1800 g
a
3600 g
|
4000 g
a
8100 g
|
6.- NO USAR COMO EXCIPIENTE ESPECIALIDADES NI COSMETICOS
Esta práctica era frecuente hace unos años y ha ido desapareciendo a medida
que se han establecido los criterios de calidad en la prescripción
y elaboración de fórmulas magistrales.
Aunque aparentemente simplifica la labor del farmacéutico
( se limita sólo a mezclar ) tiene graves inconvenientes:
- Desaparece la principal ventaja de la formula magistral:
la adaptación del medicamento al paciente.
- No es posible garantizar el resultado, puesto que el
laboratorio que fabrica la especialidad sólo garantiza
ésta y no las manipulaciones que se hagan con ella. Por
otro lado, el farmacéutico formulador no puede garantizar
la estabilidad ni la eficacia de un producto cuya composición
desconoce y además él no ha preparado.
- Se encarece el producto, lo que unido a la anteriormente
mencionada ausencia de garantía del resultado supone un
descenso dramático de la relación calidad/precio.
En cuanto a las aparentes ventajas, tampoco son reales:
- La sencillez para el farmacéutico es una falacia, puesto
que conlleva la falta de garantía del resultado y además
se ha destruido su actuación profesional ( la elaboración
de una fórmula conlleva el diseño del excipiente o al
menos la evaluación de la idoneidad de su composición
)
- "De este modo la fórmula será igual en todas las
farmacias". En el dudoso caso de que esa afirmación
sea cierta, para obtener este objetivo basta con detallar
el excipiente que se desea para la fórmula y así no tendremos
ninguno de los inconvenientes mencionados.
Finalmente no deberíamos olvidar que se trata de una práctica
que incumple la normativa vigente sobre especialidades farmacéuticas
y está proscrita por todos los Sistemas Nacionales de Salud
de los países desarrollados.
7.- CONSIDERAR SIEMPRE LAS POSIBLES INCOMPATIBILIDADES
A la hora de prescribir una fórmula con varios principios activos, debe tenerse
siempre en cuenta que ninguno de ellos sea incompatible
con los demás o con el excipiente elegido. Los principales
problemas se plantean con oxidantes y reductores o ácidos
y bases, pero hay otras muchas combinaciones incompatibles
por diferentes motivos.
A continuación presentamos algunas de estas incompatibilidades.
| Sustancias
implicadas |
Tipo de incompatibilidad |
| Peróxido de benzoilo |
Acido retinoico |
Oxido-reducción |
| Acido retinoico |
Eritromicina base |
Acido-base |
| Sulfato de cobre |
Agua alcanforada |
Precipitación |
| Sulfato de cinc |
Agua alcanforada |
Precipitación |
| Eritromicina |
Clindamicina |
Disminución actividad |
| Salicílico |
Polietilenglicol |
Formación complejos |
| Salicílico |
Orabase |
Formación complejos |
| Peroxido de benzoilo |
Salicílico |
Oxido-reducción |
Algunas de estas asociaciones producen la inactivación total de al menos uno
de los componentes, en otras la pérdida de actividad es
solo parcial. Ahora bien, incluso en este último caso es
incuestionable que si fuera imprescindible el uso de los
dos fármacos en cuestión, será mejor aplicarlos por separado.
Como recomendación general, y dado que resulta imposible
efectuar un listado exhaustivo, es recomendable que antes
de realizar cualquier nueva asociación se efectúe una consulta
a un Centro de Información de Medicamentos.
8.- ELEGIR CUIDADOSAMENTE LOS EXCIPIENTES
La elección del excipiente más adecuado para cada caso es un proceso muy complejo
al que le dedicaremos el capítulo siguiente. Además de seguir
las recomendaciones que se dan en él, no debemos olvidar
la gran influencia que tiene el excipiente en el cumplimiento.
Por este motivo, no deberíamos utilizar nunca aquellos excipientes
que aunque se hayan empleado en tiempos pasados están hoy
en día completamente superados ( p.e. manteca de cerdo,
linimento oleocalcáreo o glicerolado de almidón ). Tampoco
es recomendable el uso de los que resultan agresivos ( p.e.
acetona o eter ).
9.- FACILITAR SIEMPRE INSTRUCCIONES AL PACIENTE
La ley del medicamento establece que las fórmulas magistrales tienen que ir
acompañadas de la información suficiente que garantice su
correcta identificación y conservación y su segura utilización.
Aunque no se ha desarrollado aún la normativa que regule
esta información, por analogía con el resto de los medicamentos
parece lógico pensar que toda fórmula debería ir acompañada
de un prospecto. Ahora bien, como en el caso de las especialidades,
la presencia de éste no exime a los prescriptores y dispensadores
de la obligación de indicar verbalmente al paciente aspectos
de tanta trascendencia como la dosificación y posología.
|